Desde hace varios días, como consecuencia de la rotura de una caño, la calle San Martín al 1.000, de Yerba Buena, está con agua en forma permanente. Ello provoca no sólo el disgusto de los peatones que son salpicados por los conductores desaprensivos, sino que también se deteriora el pavimento rápidamente. La autoridad debería subsanar el problema a la brevedad.